AUMENTAN LOS ESCÁNDALOS EN LOS PROCESOS SELECTIVOS DEL AYUNTAMIENTO DE BADAJOZ.

Badajoz, 25 enero 2024.

Muy poco, por no decir nada, han cambiado las cosas en esta nueva legislatura en el Ayuntamiento de Badajoz en cuanto al desarrollo de los procesos selectivos se refiere. Al contrario, con el paso de los meses resulta casi imposible encontrar alguno de estos procesos que no se encuentre envuelto en polémica, si bien algunas prácticas desde el Servicio de Recursos Humanos (RRHH) ya empiezan a rozar incluso lo delictivo.

En cuanto a la provisión de puestos mediante concurso de méritos de las vacantes de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) de funcionarios y personal laboral del propio Ayuntamiento, se está excluyendo a diversos aspirantes por no pertenecer a la “escala” en la que se encuentra catalogado el puesto, algo que resulta curioso cuando existe un informe jurídico confeccionado por el propio Servicio de RRHH y firmado por la anterior Concejala de Personal, María de los Hitos, designada entonces por el actual Alcalde, Ignacio Gragera, en el que se avalaba justamente lo contrario en un proceso para una plaza de Ingeniero Técnico Agrónomo (ITA).

del Servicio de Parques y Jardines. Esto pone de manifiesto que no existen escrúpulos por parte de ciertos responsables municipales a la hora de utilizar según qué criterio dependiendo del amigo o amiga de turno al que se pretenda favorecer.

Otro escándalo mayúsculo es lo que está ocurriendo en la convocatoria de una plaza de Archivero/a, en la que una aspirante habría recusado por amistad íntima con uno de los aspirantes a dos miembros del Tribunal, concretamente a Begoña Galeano Díaz y Fernando Navarro Grueso (nombrados por Anuncio 5677/2023 BOP Badajoz), que habrían sido los encargados de elaborar en representación del Tribunal preguntas del temario específico, ya que cerca de 20 preguntas propuestas por estos dos recusados del examen tipo test, siempre según la persona que los ha recusado, habrían sido extraídas de distintas publicaciones (catálogos, libros, conferencias, etc.) de ese aspirante en cuestión con el que tendrían amistad íntima, y que han sido detalladas y contrastadas de forma minuciosa y plasmadas en un documento que así lo acreditaría.

Otro caso curioso es el de una plaza de Suboficial del Servicio de Bomberos, donde más que unas bases desde Recursos Humanos se habría confeccionado un traje a medida, ya que los requisitos que se solicitaban eran poco menos que los que podía acreditar únicamente el interino que venía ocupando anteriormente ese puesto.

Por si esto fuera poco, también en distintos tribunales y según apetezca a algunos de sus miembros, se cumplen las bases de la convocatoria, o no, ya que en las mismas se refleja taxativamente que habrán de tenerse en consideración dos decimales, y algunos miembros utilizan el tercer decimal para redondear (o más bien “robondear”) la plaza según interese a quién dársela, lo que ha provocado que algunos de los procesos se hayan judicializado y tendrán que ser los tribunales los que pongan las cosas claras.

Por parte de USO y algunos aspirantes se han ido presentando distintos recursos para poner freno a todos estos despropósitos, a los que incluso desde el Servicio de Recursos Humanos se han permitido contestar “… que a veces se buscan fantasmas y conspiraciones donde no las hay”, algo que resulta totalmente inadmisible. Desconocemos si el Concejal de RRHH, Eladio Buzo, y el Alcalde, Ignacio Gragera, están al tanto de todos estos acontecimientos, pero la sensación entre los propios trabajadores municipales y la opinión pública es que en políticas de personal y recursos humanos, lejos de progresar, estamos en claro retroceso en cuanto a transparencia y pulcritud se refiere. Y por supuesto, no se trata de que desde USO se vean fantasmas donde no los hay, simplemente es que no estamos dispuestos a pasar por tontos.