Mismo trabajo. Misma responsabilidad. Mismo salario.
La equiparación salarial no nació como un eslogan de campaña. Nació de una realidad que miles de trabajadores y trabajadoras de la Administración General de la Junta de Extremadura conocen perfectamente porque la ven todos los meses en su nómina.
¿Por qué una persona que trabaja para la Junta de Extremadura tiene que cobrar considerablemente menos que otro empleado público que realiza un trabajo similar en otra administración extremeña?
Desde USO decidimos que no bastaba con decir que existía una desigualdad. Había que demostrarla, ponerle cifras y, sobre todo, plantear soluciones.
2024: pusimos números a la desigualdad
En 2024 encargamos a la consultora especializada SYNDEX un estudio comparativo sobre las retribuciones de los empleados públicos de las principales administraciones de Extremadura.
El informe confirmó una realidad difícil de justificar: el personal de la Administración General de la Junta de Extremadura podía percibir más de un 20 % menos que empleados públicos que desempeñaban puestos similares en otras administraciones extremeñas.
En algunos grupos profesionales, las diferencias superaban incluso los 10.000 euros anuales. Ya no hablábamos de percepciones. Hablábamos de datos. Y a partir de ese momento decidimos convertir la equiparación salarial en una de nuestras principales reivindicaciones.
No nos quedamos en la denuncia
Durante 2024 trasladamos esta situación a los diferentes grupos políticos con representación en la Asamblea de Extremadura. Mantuvimos reuniones para explicarles los resultados del estudio, mostrar las diferencias existentes y plantear la necesidad de comenzar a corregir una desigualdad salarial que se había consolidado durante años.
Nuestra posición fue clara desde el principio: la equiparación salarial tenía que dejar de ser únicamente una reivindicación sindical para convertirse también en un compromiso político y presupuestario. Porque reconocer que existe una desigualdad sirve de poco si después no se adoptan decisiones para corregirla.
Los presupuestos también tenían que hablar de equiparación
Por eso dimos otro paso. Planteamos que los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma incorporasen una partida económica específica destinada a comenzar el proceso de equiparación salarial.
No pedíamos solucionar de golpe una desigualdad generada durante años. Propusimos establecer una planificación económica plurianual que permitiera avanzar progresivamente hasta eliminarla. Porque si existe voluntad política, la equiparación puede planificarse. Y si puede planificarse, puede conseguirse.
También hemos calculado cuánto cuesta
Para nosotros era importante no quedarnos en un “hay que subir los salarios”. Había que responder también a una pregunta fundamental:
¿Cuánto costaría realmente equiparar las retribuciones?
Después de analizar la plantilla, los diferentes grupos profesionales y las diferencias salariales existentes, hemos cuantificado el coste aproximado de alcanzar la equiparación en 125 millones de euros anuales.
Es una cantidad importante. No lo ocultamos. Pero también estamos hablando de corregir una desigualdad que afecta a miles de trabajadores y trabajadoras y que se ha ido acumulando durante muchos años. Por eso nuestra propuesta no consiste en exigir 125 millones de euros de una sola vez.
Hemos planteado un plan de equiparación a cuatro años, con una incorporación progresiva de recursos:
32 millones de euros el primer año.
32 millones el segundo.
32 millones el tercero.
29 millones el cuarto.
Una propuesta concreta, cuantificada y planificada. Porque reivindicar también significa proponer soluciones.
2025: llevamos la equiparación al debate político
En 2025 continuamos trabajando para que esta reivindicación no desapareciera de la agenda. La convocatoria anticipada de elecciones autonómicas convirtió la campaña electoral en una oportunidad para exigir a las distintas fuerzas políticas que explicaran claramente qué estaban dispuestas a hacer.
USO mantuvo reuniones con PSOE, VOX y Unidas por Extremadura para trasladarles nuestra propuesta y conocer su posición.
PSOE y Unidas por Extremadura manifestaron públicamente su intención de incorporar la equiparación salarial a sus compromisos electorales. VOX trasladó su disposición a estudiar, cuantificar y programar progresivamente la medida.
También analizamos los compromisos del Partido Popular y reclamamos que el personal de la Administración General no volviera a quedarse fuera de las prioridades retributivas.
Nuestro objetivo no era decirle a nadie a quién tenía que votar. Era algo mucho más sencillo: que cada trabajador y trabajadora supiera qué proponía cada partido sobre una reivindicación que afecta directamente a su salario y pudiera sacar sus propias conclusiones.
Cuando el diálogo no fue suficiente, llegó la movilización
Durante todo este tiempo hemos presentado informes, propuestas, solicitudes de negociación y alternativas presupuestarias. Pero los avances no llegaron al ritmo que necesitaban los trabajadores. Por eso decidimos movilizarnos.
El 14 de noviembre de 2025 comenzó la huelga convocada por USO por la equiparación retributiva en la Administración General de la Junta de Extremadura. Después llegaron nuevas jornadas de huelga, concentraciones y acciones reivindicativas. No porque la movilización fuera nuestro primer camino. Sino porque después de intentar negociar, presentar propuestas y buscar soluciones, entendimos que había llegado el momento de hacer visible el problema también en la calle.
Hemos conseguido algo importante: que ya nadie pueda ignorar el problema
Cuando comenzamos a hablar de equiparación salarial, muchos pensaban que era una reivindicación difícil de conseguir. Hoy la situación es diferente. La brecha salarial está documentada. Tenemos informes que la acreditan. La hemos cuantificado. Existe una propuesta económica para corregirla progresivamente. La hemos llevado a la Asamblea de Extremadura. La hemos trasladado a los partidos políticos. Hemos pedido que tenga reflejo en los presupuestos. Y hemos conseguido que forme parte del debate sindical y político de nuestra región.
Ahora queda lo más importante: convertir ese debate en una solución.
La equiparación no puede ser patrimonio de ningún sindicato
Desde USO tenemos clara una cosa: esta reivindicación no nos pertenece. Pertenece a los trabajadores y trabajadoras de la Administración General de la Junta de Extremadura.
Por eso creemos que ha llegado el momento de sumar. Si las organizaciones sindicales somos capaces de trabajar juntas y los trabajadores y trabajadoras participan y respaldan la reivindicación, tendremos mucha más fuerza para conseguirla.
Aquí no sobra nadie. Cada trabajador que participa suma. Cada centro de trabajo que se moviliza suma. Cada organización sindical que decide trabajar por el mismo objetivo suma.
Porque estamos hablando de algo muy sencillo: no queremos privilegios. Queremos dejar de estar discriminados salarialmente respecto de otros empleados públicos.
MISMO TRABAJO, MISMA RESPONSABILIDAD, MISMO SALARIO.
La equiparación salarial es posible.
Con unidad, participación y constancia podemos conseguirla.
USO, el sindicato útil que promueve soluciones.













