Gragera no cumple con lo ordenado en sus propios decretos y condena al Servicio de Grúa Municipal a la privatización.

Los trabajadores del Servicio de Grúa Municipal tienen los días contados en el Ayto. de Badajoz. Desde que Ignacio Gragera se hiciera con la Alcaldía en junio de 2021, perteneciendo aún a Ciudadanos, ya se le preguntó en varias ocasiones por el futuro de este Servicio, e incluso se le interpeló por un borrador que la anterior Concejala de Policía, María José Solana, habría estado barajando como punto de partida para privatizar la Grúa Municipal. La respuesta de Gragera fue siempre que no descartaba ninguna de las opciones.

Sin embargo, tras su reconversión al PP y su mayoría absoluta, todos los indicios apuntan a la más que inminente privatización de este Servicio. Durante sus 3 años como Alcalde no se ha cubierto una sola plaza de conductor de grúa de todas las que se encontraban vacantes, pese a la elevada media de edad incluso de la plantilla de la Grúa, y lejos de hacerlo ha optado por cargarse literalmente 8 plazas (un 30% de la plantilla) de una tacada amortizándolas en el último Pleno celebrado durante la Semana Santa, una clara muestra de que la privatización está al caer.

Quizás tenga algo que ver el hecho de que 9 de los 15 conductores de grúa que aún quedan en el Servicio registraran en marzo de 2023 un documento dirigido al propio Gragera en el que exponían todas las carencias y controversias que venían padeciendo a diario en la realización de su trabajo. Las reivindicaciones que se recogían en aquel documento eran varias, y entre ellas se quejaban de que se les estuviera aplicando el Reglamento Interno de Policía Local, cuando ellos no tenían la consideración de policías, lo cual propició que incluso algunos mandos policiales llegaran poco menos que a coaccionarles para que realizaran funciones que incluso no les correspondían. Especial relevancia tuvo el hecho de que se les quería obligar por parte de la Jefatura incluso a cargar, descargar, transportar y colocar vallas de señalización, cuando las grúas estaban catalogadas en tráfico específicamente como “plataformas portavehículos”, extremo que supuso el plante definitivo de estos trabajadores y que se negaran a cometer las irregularidades que desde la Jefatura se les trataban de imponer. Tal fue la situación, que el propio Alcalde, Ignacio Gragera, se vio obligado a emitir un Decreto de urgencia el domingo 7 de mayo de 2023 para obligar a los conductores de
grúa a transportar y colocar vallas para el dispositivo de uno de los partidos del C.D. Badajoz. En aquel Decreto que emitió el propio Gragera se reconocía que existía una “controversia entre los conductores de grúa y el Servicio de Policía”, además de la existencia de un informe emitido por Recursos Humanos que constataba un vacío legal en cuanto a las funciones a desempeñar por estos trabajadores. Por último, en aquel Decreto, el propio Alcalde “ordenaba al Servicio de RRHH iniciar los trámites necesarios para negociar las competencias de cada categoría profesional, así como las medidas económicas necesarias a implementar”. Sin embargo, a día de hoy, Gragera NO ha cumplido absolutamente NADA de lo que dispuso en su propio Decreto, lo que deja buena muestra del valor que tienen la palabra y la firma de este Alcalde.