El sindicato denuncia que el 72% de los nuevos contratos son temporales, la brecha de género se cronifica y la región sufre la protección social más baja de todo el país.
Detrás de la aparente buena noticia del descenso del desempleo en Extremadura durante el mes de mayo, se esconde una realidad alarmante para miles de familias extremeñas. El sindicato USO Unión Extremadura ha analizado de forma minuciosa los datos de las Oficinas de Empleo, concluyendo que la región sigue anclada en un modelo laboral volátil, estacional y profundamente injusto con las mujeres, dejando además a los trabajadores desprotegidos ante la peor cuantía de prestaciones por desempleo de toda España.
RADIOGRAFÍA DE LA SITUACIÓN: LOS DATOS ESQUEMATIZADOS
- El espejismo de las cifras: Más empleo, pero más efímero Aunque Extremadura cerró mayo con -2,11%), la calidad de estos puestos es ficticia:
∙ Contratación temporal desbocada: De los 34.539 contratos firmados en el mes, el 71,9% fueron temporales (24.840) frente a un escaso 28% de indefinidos.
∙ Brecha con la media nacional: En el acumulado del año, la temporalidad en la región escala hasta el 71,67%, triturando la media de España (56,7%) y consolidando la inestabilidad en los hogares extremeños.
- Un sector servicios hipertrofiado (Dependencia de la estacionalidad)
∙ El 80% del descenso del paro se concentró exclusivamente en el sector Servicios (1.068 personas menos).
∙ Por el contrario, los sectores estratégicos que generan valor y estabilidad, como la Industria y la Construcción, se congelaron con un descenso marginal de apenas 77 parados cada uno.
- El desempleo en Extremadura sigue teniendo rostro de mujer
∙ La brecha de género no da tregua: de las 61.540 personas sin trabajo en la región, 39.899 son mujeres (el 64,8% del total) frente a 21.641 hombres. USO denuncia que las políticas activas de empleo actuales siguen ignorando a las trabajadoras extremeñas.
- Alerta social: Los parados peor protegidos de España El dato más alarmante del informe revela la desprotección económica institucionalizada que sufre la comunidad:
∙ La prestación contributiva más baja del país: La cuantía media bruta mensual en Extremadura es de solo 924,6 euros.
∙ Castigo salarial indirecto: Un extremeño en el paro percibe, de media, 104 euros menos al mes que el promedio nacional (1.028,6 €), lo que dispara de forma directa el riesgo de exclusión social y pobreza.
Ante este escenario de «trabajadores y parados pobres», el sindicato exige de manera urgente a las administraciones regional y estatal:
- Giro radical en el modelo productivo: Frenar la dependencia absoluta de la campaña estacional de servicios. Es urgente una apuesta firme y presupuestada por la industrialización de Extremadura para estabilizar el empleo.
- Plan de choque contra la brecha de género: Medidas específicas y efectivas de inserción laboral para las casi 40.000 extremeñas atrapadas en el desempleo. 3. Dignificación inmediata de la protección social: No es admisible que los extremeños ocupen el último vagón en cuantías de prestaciones. Se reclaman políticas que igualen la protección social de la región con el resto de España.
















