Desde USO Extremadura queremos trasladar una preocupación creciente y compartida por miles de personas trabajadoras y usuarios de los servicios públicos de nuestra región: Extremadura no puede seguir instalada en una situación de bloqueo institucional que está teniendo consecuencias reales y directas sobre la vida cotidiana de la ciudadanía.
La Junta de Extremadura se encuentra desde hace meses en una situación de Gobierno en funciones, una circunstancia que, en ningún caso, puede servir de excusa para dejar de atender los problemas estructurales y urgentes que afectan tanto al personal público como a quienes trabajan en servicios esenciales externalizados. La Administración autonómica tiene la obligación de seguir gobernando y gestionando, porque las necesidades sociales no se suspenden por el calendario político.
Resulta especialmente preocupante que esta parálisis se prolongue por razones ajenas a los intereses de Extremadura. No es razonable que nuestra Comunidad Autónoma tenga que esperar a que se cierren negociaciones políticas en otros territorios o a que se celebren elecciones en otras comunidades, simplemente por puro tacticismo partidista. Extremadura necesita decisiones, no cálculos políticos.
Conviene recordar que cuando la presidenta María Guardiola decidió convocar elecciones, lo hizo apelando públicamente a la necesidad de dotar de estabilidad a la región. Sin embargo, la realidad actual es bien distinta: llevamos meses con un Ejecutivo que se escuda en su condición de “en funciones” para no ejercer plenamente sus responsabilidades, generando una sensación de abandono institucional que no podemos normalizar, centrándose más en la confrontación con el Gobierno del Estado que en las necesidades de nuestra región.
Esta situación está afectando de manera directa a colectivos especialmente sensibles. Hablamos, por ejemplo, de las personas trabajadoras del servicio de ambulancias, un servicio esencial para la ciudadanía. La adjudicación de un nuevo concurso no ha resuelto los problemas existentes. La empresa adjudicataria, que además será la futura prestataria del servicio, continúa incumpliendo de forma reiterada el pliego de condiciones, ofreciendo un servicio deficiente y manteniendo en la incertidumbre a trabajadores y trabajadoras, especialmente a quienes prestan servicio en los Puntos de Atención Continuada y ven peligrar su continuidad laboral sin que nadie les aclare su futuro.
Tampoco podemos olvidar a las personas que trabajan en los servicios de limpieza de los hospitales públicos de Extremadura. Las protestas a las puertas de los centros hospitalarios se
repiten, primero en Mérida y ahora de forma recurrente en Badajoz, evidenciando un malestar creciente ante la falta de soluciones y de interlocución por parte de la Junta de Extremadura.
Como organización sindical, queremos ser claros: Extremadura no se detiene porque los grupos políticos no alcancen acuerdos. La Junta de Extremadura, aun estando en funciones, debe seguir atendiendo las demandas de las personas trabajadoras y su ciudadanía, mantener el diálogo social y sentarse con los sindicatos para buscar soluciones. Gobernar implica asumir responsabilidades incluso en escenarios complejos.
Desde USO hacemos un llamamiento firme a todos los grupos políticos con representación en la Asamblea de Extremadura. Es el momento de anteponer el interés general, el progreso de nuestra región y el bienestar de su ciudadanía a cualquier estrategia partidista. La formación de un Gobierno autonómico estable no puede seguir retrasándose.
La ciudadanía extremeña necesita respuestas, no excusas. Necesita soluciones, no silencios. Y necesita que quienes tienen la responsabilidad de gobernar lo hagan pensando en Extremadura y en su gente, no en los intereses políticos de cada partido.














