USO denuncia nuevos incumplimientos del Ayto. de Alburquerque con sus trabajadores

Ha transcurrido un año desde que tuviera lugar el cambio político al frente del Ayto. de Alburquerque, y pasado este tiempo las esperanzas de que las cosas fueran a mejor en cuanto a la situación laboral de sus empleados públicos se refiere, se han diluido por completo.

 Desde que IPAL cogiera las riendas del Ayuntamiento, por parte de los empleados municipales se esperaba que desde el equipo de gobierno se iniciara una nueva etapa de reconocimiento de derechos que pusiera en valor la dedicación abnegada que estos trabajadores mostraron durante las legislaturas anteriores, pese a que llegaron a sufrir impagos de sus nóminas durante incluso un año. Sin embargo, nada de esto ha ocurrido, y siguen siendo numerosos los incumplimientos en materia normativa, a los que, por si esto fuera poco, ahora se empiezan a sumar nuevos episodios de impagos de nóminas. De hecho, este mes de junio aún no les ha sido abonada ni la nómina ordinaria ni tampoco la paga extraordinaria a la que tienen derecho.

 Sin embargo, pese a que el equipo de gobierno de IPAL no ha cumplido con su obligación de pagar a los trabajadores legalmente en tiempo y forma sus nóminas, sí parecen haber tenido tiempo y dinero para instalar un sistema de fichaje horario con el que obligarán a los trabajadores a fichar a partir del 1 de julio, sistema que además tienen previsto implementar extralimitándose en el cumplimiento de la normativa al respecto. Tal es así que el Real Decreto Ley 8/2019 efectivamente obligaba también a las Administraciones Públicas a cumplir con lo establecido en el Artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores, pero dicha medida afectaba únicamente al personal laboral, no así al personal funcionario.

 Además, desde USO se han constatado otras muchas irregularidades relevantes en materia laboral. Por ejemplo, en diciembre del año pasado a un trabajador le abonaron la paga extra íntegra, cuando le correspondía una cantidad menor por el tiempo de servicios prestados, ya que no había cumplido la totalidad del semestre que daba derecho a su devengo. Este funcionario, en un gesto de honradez fuera de lo común, devolvió la extra íntegra y solicitó por escrito registrado que le abonaran la parte proporcional que le correspondía, pagándole el Ayuntamiento una cantidad muy inferior al calcular la proporcionalidad a 12 meses en lugar de hacerlo a 6, ya que las pagas extras se devengan semestralmente. Todavía a fecha de hoy, tras perderse el escrito que registró y 6 meses después, aún no se le ha pagado la cantidad que se le debe. Por otro lado, tampoco se están reconociendo permisos por los días que legalmente le corresponden a muchos trabajadores (intervenciones quirúrgicas u hospitalizaciones de familiares), comunicándole el Ayuntamiento que les corresponden hasta 3 y 4 días menos de los que marca la normativa.

 Denuncia al Defensor del Pueblo

 Además, desde USO se ha impulsado a través de los trabajadores una queja formal ante el Defensor del Pueblo. En la misma se pone de manifiesto la omisión del deber de resolver los actos administrativos por parte del Alcalde y su equipo de gobierno, ya que el pasado 6 de febrero se solicitaron a través del registro general una serie de cuestiones, entre ellas datos y desgloses de retribuciones que el Ayuntamiento está obligado a facilitar a los trabajadores, y que a fecha de hoy siguen sin facilitarse, lo que supone un manifiesto incumplimiento del Artículo 13.d de la Ley 39/2015 de Procedimiento Administrativo, así como los Artículos 12 y siguientes de la Ley 19/2013 de Transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, entre otros. Además, en aquel escrito de febrero se le recordaba al Alcalde la obligatoriedad que tiene de cumplir con lo establecido en la Ley 13/2015 de Función Pública de Extremadura en cuanto a disponer de una Relación de Puestos de Trabajo (RPT) que regule la totalidad de los puestos de trabajo existentes en el consistorio, así como las funciones y retribuciones de cada uno de esos puestos, de la cual carece el Ayto. de Alburquerque. De todo lo anterior, se desprende que el actual Alcalde de IPAL, Manuel Gutiérrez, lejos de querer regularizar la desastrosa situación laboral que los trabajadores municipales llevan arrastrando décadas como consecuencia del “Vallidismo”, parece más por la labor de dilatarla.

 Desde USO exigimos a Manuel Gutiérrez y a su equipo de IPAL que se pongan las pilas y empiecen a dar pasos efectivos y reales para poner en valor y reconocimiento el trabajo de los empleados municipales en lugar de someterlos al ostracismo, que regularicen la situación laboral de éstos y reconozcan sus derechos, en lugar de seguir sometiéndoles incluso a realizar trabajos de superior categoría que no les corresponden en muchos casos. Y en el caso de que se vean desbordados por la situación económica heredada y no se encuentren capacitados para revertir la situación, que tengan la dignidad y la valentía de echarse a un lado. Desde USO hemos sido condescendientes y comprensivos durante un tiempo prudencial porque éramos conocedores de la cruda situación financiera del Ayuntamiento, pero llegados a este punto entendemos que hay cuestiones que ni pueden ni deben dilatarse más en el tiempo, de ahí que probablemente nos veamos obligados a acudir nuevamente a los Tribunales de Justicia para velar por los derechos de los trabajadores.