La Unión Sindical Obrera de Extremadura (USO), junto a la Plataforma Estatal TCAE Unidos por el C1, ha reclamado hoy ante la Consejería de Salud y Servicios Sociales la correcta clasificación profesional del colectivo de Técnicas y Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) y de las Auxiliares de Enfermería de la Administración General de la Junta de Extremadura, exigiendo la aplicación estricta del marco legal vigente.
Tal y como se recoge en el manifiesto leído durante la concentración, el colectivo TCAE y de Auxiliares de Enfermería constituye un pilar esencial del sistema sanitario y asistencial público. Su labor se desarrolla en todos los niveles asistenciales, garantizando cuidados directos y continuos, atención a personas vulnerables y seguridad en los centros residenciales y sanitarios. Sin este personal, el sistema de cuidados no funciona.
Sin embargo, pese a la exigencia de Formación Profesional reglada de Grado Medio, la clasificación profesional actual no se ajusta a la titulación ni a las funciones reales desempeñadas. En el ámbito estatutario, la categoría TCAE continúa encuadrada en el subgrupo C2, cuando el artículo 76 del Texto Refundido del Estatuto Básico del Empleado Público (TREBEP) determina que la adscripción a los subgrupos C1 o C2 depende de la titulación exigida para el acceso. La titulación de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería se corresponde con el nivel formativo propio del subgrupo C1.
En el caso del personal laboral de la Administración General de la Junta de Extremadura, la situación es aún más preocupante por la clara incoherencia entre el V Convenio Colectivo y el propio TREBEP. Las Auxiliares de Enfermería siguen encuadradas en el Grupo IV, a pesar de que para acceder a la categoría se exige una titulación de Formación Profesional de Grado Medio, nivel que la normativa básica estatal vincula a un encuadramiento superior.
Esta contradicción normativa, mantenida durante años, ha consolidado una clasificación que no responde ni a la formación exigida ni a la realidad del trabajo que desempeñan. No se trata solo de una cuestión técnica, sino de justicia profesional: no puede mantenerse un sistema que sitúa a estas trabajadoras por debajo del reconocimiento que legalmente les corresponde.
Desde USO se subraya que esta reivindicación no es una petición de privilegios, sino una exigencia de legalidad y de coherencia administrativa. La correcta clasificación profesional dignifica la profesión, fortalece la calidad de los cuidados, contribuye a la cohesión de los equipos asistenciales y evita la desmotivación y la pérdida de profesionales.
En este contexto, USO ya ha promovido formalmente una mediación previa al conflicto colectivo con el objetivo de instar a la Administración a corregir la clasificación del personal Auxiliar de Enfermería y proceder a su encuadramiento en el Grupo III. Ante la ausencia de una solución efectiva, la organización sindical anuncia que, en breve, presentará el correspondiente conflicto colectivo ante el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) para que sea la vía judicial la que garantice el cumplimiento de la normativa vigente.
La organización sindical reafirma su voluntad de diálogo, pero advierte que no puede mantenerse indefinidamente una situación que vulnera el principio de adecuación entre titulación, funciones y grupo profesional. La aplicación correcta de la ley no es una opción política, sino una obligación jurídica.
El colectivo TCAE y Auxiliares de Enfermería ha demostrado sobradamente su compromiso con el sistema público de atención y cuidados. Ahora corresponde a la Administración demostrar el mismo compromiso con sus profesionales.



















