USO lamenta la ausencia de medidas concretas para mejorar los salarios, reforzar los servicios públicos y generar empleo de calidad en la región
Badajoz, 1 de junio de 2026. Desde USO Extremadura hemos analizado los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma para 2026 y, lamentablemente, creemos que vuelven a perder una oportunidad para afrontar de manera decidida algunos de los principales problemas que arrastra nuestra tierra desde hace demasiados años.
Extremadura es una región con enormes posibilidades. Tenemos recursos naturales, potencial energético, capacidad agroalimentaria, una ubicación estratégica privilegiada y miles de trabajadores y trabajadoras preparados para impulsar el crecimiento de nuestra comunidad. Sin embargo, seguimos ocupando posiciones preocupantes en muchos de los indicadores económicos y sociales más importantes.
Mientras otras regiones avanzan, Extremadura continúa soportando una tasa de paro superior al 13%, tres puntos por encima de la media nacional. La temporalidad sigue afectando al 22% de los trabajadores y, en las administraciones públicas, supera el 33%, una de las cifras más elevadas del país. Además, seguimos teniendo el salario medio más bajo de España y un PIB per cápita que se sitúa un 22% por debajo de la media nacional.
Lo preocupante no es solo la existencia de estos problemas, sino la ausencia de medidas concretas y ambiciosas para resolverlos. Estos presupuestos no contienen una apuesta clara por transformar nuestro modelo productivo, atraer inversiones estratégicas o impulsar una industrialización que permita generar empleo estable y de calidad. Tampoco vemos iniciativas capaces de elevar los salarios de los extremeños hasta niveles más acordes con la realidad del resto del país.
Nuestros jóvenes continúan encontrando enormes dificultades para desarrollar aquí su proyecto de vida. Muchos siguen marchándose fuera de Extremadura en busca de oportunidades laborales que no encuentran en su tierra. Y eso supone una pérdida de talento que ninguna región puede permitirse.
La situación tampoco mejora para los empleados públicos de la Junta de Extremadura. Una vez más, los presupuestos olvidan una de las reivindicaciones más importantes de miles de trabajadores: la equiparación salarial.
Mientras en otras administraciones se han producido avances, los empleados públicos de la Administración General continúan soportando diferencias retributivas que en algunos casos superan el 20% para puestos que realizan las mismas funciones y asumen las mismas responsabilidades. Resulta difícil pedir compromiso, profesionalidad y vocación de servicio a los trabajadores mientras se mantiene esta situación sin una hoja de ruta clara para corregirla.
También nos preocupa profundamente la situación de los servicios públicos. La falta de profesionales en ámbitos tan sensibles como la sanidad, la educación o los servicios sociales es una realidad que conocen perfectamente tanto los trabajadores como los ciudadanos. Las dificultades para cubrir plazas, las listas de espera y la sobrecarga de trabajo son problemas que requieren mucho más que buenas intenciones.
A ello se suma la eterna asignatura pendiente de las infraestructuras. Los extremeños seguimos esperando unas conexiones ferroviarias dignas, mejores comunicaciones y las inversiones necesarias para que nuestra región pueda competir en igualdad de condiciones con el resto del país.
Desde USO Extremadura creemos que ha llegado el momento de abandonar la resignación. No podemos seguir aceptando que nuestra comunidad ocupe sistemáticamente los últimos puestos en empleo, salarios, riqueza o infraestructuras.
Extremadura necesita políticas valientes, inversiones estratégicas y una apuesta real por las personas. Necesita empleo estable, mejores salarios, servicios públicos reforzados, infraestructuras modernas y una equiparación salarial justa para sus empleados públicos.
No podemos seguir perdiendo el tiempo por las acciones de nuestros gobernantes que se dedican a generar enfrentamientos políticos entre los gobiernos autonómicos y nacional únicamente por interés electoralista dejando a un lado las verdaderas necesidades de sus ciudadanos. Ya hemos comprobado que Extremadura ha sido el campo de ensayos para las recientes elecciones autonómicas que se suceden a lo largo de todo el país y necesitamos que el Gobierno de la Presidenta María Guardiola de dedique a buscar soluciones a los problemas de sus ciudadanos y que aterrice en la realidad diaria de sus gentes.
Porque los trabajadores y trabajadoras extremeños no quieren privilegios. Lo único que reclaman es tener las mismas oportunidades, los mismos derechos y las mismas condiciones que el resto de ciudadanos de nuestro país y esa debería ser también la prioridad de cualquier presupuesto que aspire verdaderamente a construir el futuro de Extremadura.
















