La encuesta presentada hoy refleja que el 63,6 % sitúa las retribuciones como principal problema, el 53,7 % suspende el actual modelo de logística y solo 7 de los 363 participantes consideran que la Administración atiende plenamente las necesidades del colectivo
Mérida, 16 de septiembre de 2026. USO Extremadura ha presentado hoy en rueda de prensa los resultados de la encuesta realizada entre los trabajadores y trabajadoras del Plan INFOEX para conocer de primera mano cómo valoran sus condiciones laborales y cuáles consideran que son los principales problemas que debe abordar la Junta de Extremadura. Junto a estos resultados, USO ha informado de las dos demandas promovidas ante el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura relacionadas con los tiempos de trabajo y con la protección frente a la contaminación derivada de la actividad, y ha reclamado a la Administración la apertura de una negociación específica para abordar una mejora real de las retribuciones del colectivo.
La encuesta ha contado con la participación voluntaria de 363 profesionales, aproximadamente el 38,2 % de una plantilla estimada en 950 trabajadores, con respuestas procedentes de las diez zonas de coordinación y de distintas categorías profesionales. Además, 203 participantes, el 55,9 %, utilizaron el espacio abierto para trasladar sus experiencias, problemas y propuestas. USO considera que escuchar directamente a casi cuatro de cada diez profesionales del dispositivo ofrece una fotografía suficientemente amplia como para que la Administración no pueda ignorarla.
Los datos muestran una plantilla comprometida con el INFOEX, pero profundamente crítica con determinados aspectos de sus condiciones de trabajo. Solo el 18,2 % de los participantes considera buenas o muy buenas sus condiciones laborales, mientras que el 41 % califica como mala o muy mala la organización del dispositivo. La valoración empeora todavía más cuando se pregunta por el nuevo Servicio de Logística: el 53,7 % lo valora negativamente, frente a únicamente un 10,7 % que lo considera bueno o muy bueno. Para USO, estos resultados obligan a revisar el modelo, especialmente cuando hablamos de un servicio del que dependen cuestiones tan básicas durante una emergencia como el suministro de materiales y EPIs, la alimentación, la hidratación o el avituallamiento de los equipos.
Pero existe un dato que destaca claramente sobre todos los demás. Cuando se pregunta a los profesionales cuál debería ser el principal problema que resolviera la Administración, 231 de los 363 participantes, el 63,6 %, señalan las retribuciones. La siguiente preocupación son las instalaciones, con un 12,1 %, seguida de la conciliación, con un 9,1 %.
Para USO, este mensaje no admite más demoras: ha llegado el momento de sentarse a negociar las retribuciones del INFOEX. Extremadura exige a estos profesionales disponibilidad, formación, responsabilidad y capacidad para intervenir en situaciones de riesgo. Cuando se produce un gran incendio, una inundación o cualquier otra emergencia, nadie pregunta qué hora es, cuánto tiempo llevan trabajando o qué sacrificios personales implica permanecer disponibles. Se espera que estén allí y que respondan. Y responden. Resulta razonable exigir a la Administración ese mismo compromiso cuando se trata de reconocer económica y profesionalmente el trabajo que realizan.
La cuestión salarial, además, adquiere especial relevancia entre quienes deben garantizar el futuro del operativo. Según los resultados analizados por edades, las retribuciones son la principal prioridad para el 70,7 % de los participantes de 21 a 35 años y para el 70,1 % de quienes tienen entre 36 y 45 años. USO considera que estos datos deben hacer reflexionar sobre la capacidad del INFOEX para atraer y retener profesionales cualificados y ofrecerles un proyecto laboral estable durante toda su vida profesional.
La encuesta también demuestra que el problema va mucho más allá del salario. Disponibilidad, descansos, conciliación, cuadrantes, instalaciones, puestos de vigilancia, EPIs, descontaminación, vehículos, formación y prevención aparecen reiteradamente entre las preocupaciones trasladadas por los propios trabajadores. Cada colectivo tiene sus particularidades: los jefes de retén inciden especialmente en la disponibilidad, la conciliación y el reconocimiento de las responsabilidades que asumen; el personal helitransportado reclama el reconocimiento de la especial peligrosidad de determinadas operaciones; y entre los vigilantes adquieren especial importancia las condiciones de las casetas, los accesos, el agua, los vehículos y las comunicaciones.
USO también ha informado durante la comparecencia de las dos actuaciones judiciales impulsadas ante el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura en defensa de las condiciones laborales del colectivo. Una de ellas se refiere al respeto de los tiempos máximos de trabajo de los profesionales del INFOEX. La segunda aborda la protección frente a los riesgos derivados de la exposición a contaminantes, incluyendo cuestiones relacionadas con la limpieza y descontaminación de EPIs, ropa y equipos de trabajo y la prevención de contaminaciones secundarias. Estas actuaciones llegan después de haber intentado previamente encontrar soluciones por la vía del diálogo y la negociación.
USO ha insistido en que acudir a los tribunales no constituye un objetivo sindical en sí mismo. Cuando existe posibilidad de negociar, USO negocia; cuando los derechos de los trabajadores no son respetados y el diálogo no ofrece soluciones, USO los defiende utilizando todos los instrumentos legales disponibles.
Probablemente, el dato más preocupante de toda la encuesta sea el que refleja cómo perciben los profesionales la respuesta de la propia Junta. Solo 7 de los 363 participantes, un 1,9 %, consideran que sus necesidades reales están plenamente atendidas por la Junta. En consecuencia, el 98,1 % de quienes han participado considera que sus necesidades no están siendo atendidas plenamente.
Para USO, este dato no debe utilizarse simplemente para alimentar la confrontación, sino para provocar un cambio. Cuando 356 de 363 profesionales trasladan que sus necesidades no están plenamente atendidas, la Administración tiene la responsabilidad de escuchar y analizar qué está fallando.
Por ello, USO ha reclamado hoy a la Junta de Extremadura que los resultados de esta encuesta sean el punto de partida de una negociación real, comenzando por la mejora de las retribuciones y abordando también la disponibilidad, los descansos y la conciliación; la revisión del actual modelo logístico; la mejora de bases, puestos de vigilancia, vehículos, EPIs y medios materiales; y una mayor profesionalización y reconocimiento de las particularidades de cada colectivo.
“Cada vez que Extremadura vive una gran emergencia pedimos a los profesionales del INFOEX que estén preparados, que respondan inmediatamente y que permanezcan allí todo el tiempo que sea necesario. Ellos cumplen. Ahora corresponde a la Junta escucharles y estar a la altura de lo que les exige”.
USO considera que la encuesta no debe ser el final de una reivindicación, sino el principio de una negociación. Porque detrás de cada retén, cada vehículo, cada puesto de vigilancia y cada intervención hay trabajadores y trabajadoras. Mejorar sus salarios y sus condiciones laborales no es solo dignificar al colectivo: es fortalecer el INFOEX y mejorar la capacidad de Extremadura para responder cuando más lo necesita.
















